Llevamos varias semanas hablando de lo que estamos consiguiendo con el paso de Islabomba de Unity 4 a Unity 5, proceso que estamos aprovechando para mejorar el juego tanto a nivel de código, como a nivel jugable y visual. Además, tal y como comentamos en nuestro anterior post, el equipo de Sons of a Bit actual es el más grande de nuestra historia: programadores, artistas 2D, animadores y modeladores, etc.

 

Toda esta cantidad de gente para un equipo tan pequeño como el nuestro requiere una planificación concienzuda para que la maquinaria funcione lo mejor posible y no aparezcan los temidos “cuellos de botella”.

 

Esta semana vamos a hablaros de cómo nos planificamos para aprovechar cada minuto de cada hora e intentar que tengáis la versión final de Islabomba lo antes posible. Para hacer esto, tenemos que hablar del método de planificación Scrum.

 

Con este método, planificamos las tareas que cada miembro del equipo va a llevar a cabo en un periodo de tiempo concreto. En nuestro caso, nos centramos en lo que vamos a hacer en las próximas dos semanas. Estos periodos reciben el nombre de sprints y son una carrera contrarreloj para tener listas todas las tareas para el último día del mismo, momento en el cual se pone en común con todo el equipo las metas alcanzadas y las que no han podido terminarse a tiempo. Gracias a este proceso, aprendemos de nuestros errores de planificación y cálculo para intentar hacerlo mejor la próxima vez.

 

Para no ponernos metas imposibles, se ha de llevar a cabo las reuniones de Scrum. En dichos encuentros, que en nuestro caso van desde las 2 a las 4 horas, vemos los objetivos que queremos conseguir como equipo y se asignan diferentes tareas o subtareas a cada uno de los integrantes. Acto seguido, todos votamos las horas que creemos que deben dedicarse a su realización con un sistema llamado Poker Planing (hay apps en iOS y Android muy buenas y gratuitas para ello). En caso de que no haya consenso, iniciamos un diálogo para comprender la disparidad de opiniones, así como las complicaciones que pueden surgir en la realización de dicha tarea. A continuación, volvemos a votar hasta que alcanzamos una cantidad de horas consensuada.

 

Una vez terminada la reunión de los contenidos del sprint que está por venir, colocamos post-its con el nombre de la tarea, las horas estipuladas para terminarla y la persona o personas encargadas de la misma. Cada vez que se cumple uno de estos objetivos, marcamos dicho post-it con un punto verde, lo cual crea a veces una competitividad sana y divertida para ver quién completa todas las tareas.

 

Cada día del sprint, llevamos a cabo breves reuniones llamadas “Daily Scrum” para saber en qué punto se encuentra cada son of a bit y compartir las dificultades que ha podido encontrase hasta ese momento. Esto nos ayuda a aprender unos de otros y comprender mejor el trabajo de los demás.

 

Desde que pusimos en práctica la metodología de Scrum en Sons of a Bit, el desarrollo se ha acelerado notablemente. Por eso, recomendamos totalmente esta clase de planificación. Y tú, ¿has trabajado alguna vez con Scrum? ¿Qué opinión te merece?