¡Buenas a todos!

Como ya sabréis, hace unos meses os hablamos sobre el desarrollo de niveles de Islabomba. Desde cómo empiezan a gestarse los primeros bocetos del nivel a cómo se incorporan al motor gráfico que usamos para el videojuego, en este caso Unity. Incluso os contamos la curiosa manera que tiene uno de nuestros Game designer, Roldán, de crear niveles random lanzando dados.

Sabemos que os gusta conocer todos estos detalles y creemos que estos datos pueden resultar interesantes para todos aquellos que se están planteando empezar su andadura en el apasionante mundo de la creación de un videojuego.

Por eso, y para ampliar esta información, vamos a hablar de otro proceso, uno de los más importantes que deben realizarse antes de lanzar un producto al mercado. El proceso de testeo.

El proceso de testeo consiste en probar una versión del juego aún inacabado e informar a los desarrolladores de los errores que contiene para proceder a su corrección y sacar una nueva versión, que será puesta también a prueba.

A lo largo del desarrollo, el juego pasa de la fase de prototipo a las versiones alphas y betas. En todos estos estados, el juego suele contar con numerosos errores (o bugs), los cuales pueden ser bastante graves en ocasiones. Es labor del equipo de desarrollo corregir todos los fallos de los que se tenga constancia (o, al menos, los más importantes, si los plazos son ajustados), aunque hay que tener en cuenta que ningún software está totalmente exento de bugs.

No obstante, con la cantidad de aspectos que incluye un juego, los fallos pueden ser de todo tipo: bugs que afectan a la jugabilidad, errores de diseño, fallos en los apartados visual y sonoro, problemas con la sincronización en los modos online, textos erróneos o incompletos… Por eso, es frecuente que haya pruebas específicas para cada apartado, incluso departamentos específicos para cada uno de ellos, si el tamaño y los fondos de la empresa lo permiten.

Nosotros, una vez tenemos una Beta completada (como puede ser la Beta 17, la versión más reciente de Islabomba), dedicamos dos días completos de trabajo al testeo. Durante estos días, intentamos «romper» de alguna manera el juego, realizando acciones inesperadas, poniéndonos en la piel de nuevos jugadores para jugar de la manera en la que lo harían ellos durante su primera partida, comprobando que todos los nuevos añadidos no entran en conflicto con otras mecánicas…

En otras ocasiones, acudimos a eventos y ferias, como Murcia se ReManga, para dar a conocer el producto y, al mismo tiempo, realizar un amplio testeo del juego. Como es de esperar, nos conocemos los niveles de memoria, así que las ferias son oportunidades de oro para que tanto manos inexpertas como jugadores ya experimentados prueben nuestros proyectos. De esta manera, pueden llegar a aparecer bugs que nosotros mismos no habíamos podido reproducir o encontrar maneras nuevas e imaginativas de superar un nivel que no se nos habían ocurrido.

Como podéis apreciar, el testeo es un proceso que puede resultar algo tedioso pero absolutamente imprescindible para que un juego llegue sin bugs importantes a su lanzamiento y que, de esta forma, podáis disfrutar de un producto en vuestras consolas sin problemas que arruinen la experiencia que tanto nos ha costado crear.

Esperamos que esta información os haya resultado interesante.

¡Nos volvemos a leer muy pronto!